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  • Viernes, 09 de Diciembre de 2016

DOS MINUTOS DE GONZÁLEZ-REBOLO

El Colomer recupera la sonrisa

Apagadas las alarmas, los algecireños afrontan una semana sin competición con la feliz resaca de la vuelta a la senda de la victoria y coliderando el grupo junto con el B. M. Triana

Jugadores del BM Colomer
Jugadores del BM Colomer

ALGECIRAS.- Felices y contentos. Juntos pero no revueltos. Así se encuentra el Colomer Dental tras su vuelta al camino de las baldosas amarillas que lleva a la victoria. Los de Chano vuelven a sonreír y no es para menos. A falta de dos partidos para acabar la primera vuelta son colíderes. Su penúltimo encuentro será en San Fernando, pero será el último el que determine, a buen seguro, el devenir de esta competición. En la última jornada de la primera ronda, los algecireños recibirán en el Ciudad de Algeciras a los que, a día de hoy, comparten el pastel del liderato con ellos: el B. M. Triana.

Los pupilos de Chano tienen la nota medida a las escuadras sevillanas. La última víctima fue el Balonmano Nazareno, que sucumbió en el Ciudad de Algeciras ante un irregular Colomer. Los de casa no cuajaron la mejor de sus primeras partes, pero es algo a lo que, al parecer, se ha acostumbrado el público algecireño. La buena segunda mitad de los algecireños les hizo alzarse con la victoria y, por ende, olvidar los errores. Sin embargo, estos están ahí.

La superioridad y la calidad de las que goza el plantel de Algeciras con respecto al resto del grupo no se demuestra en los encuentros. El plantel de García del Pino pasa apuros en labores defensivas, donde puede que siga calando hondo la baja de Sufian, pero no es excusa. Ante el conjunto nazareno sufrieron en demasía durante los primeros treinta minutos sin tener necesidad. Desde dentro, se agarran a que la categoría es muy pareja, no obstante, no quepa duda alguna de que este Colomer, que al 90% es líder, al límite de sus capacidades, podría ser un modesto de otra categoría y no un tiburón de Segunda Nacional.

El equipo entrenará esta semana sin la presión de disputar jornada liguera. Asimismo, estos siete días servirán para seguir tachando amaneceres en el calendario de lesiones. Una semana atípica que servirá para asentar lo recuperado, olvidar lo pasado y seguir mirando al frente, de nuevo, con una sonrisa.