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  • Martes, 21 de Noviembre de 2017

TURISMO

¿Por qué visitar Barcelona en invierno?

Si es la primera vez que la visitas, un buen plan es rentar un coche

Vista aérea de Barcelona con la Sagrada Familia
Vista aérea de Barcelona con la Sagrada Familia
¿Por qué visitar Barcelona en invierno?

Por estar en línea de mar, Barcelona es un destino cotizado en el verano y recibe miles de turistas que buscan sus playas, sus costas, sus calas y sus envidiables paisajes soleados. Pero cuando el calor pasa y las temperaturas empiezan a bajar, la ciudad condal ofrece una cara mucho más recatada pero igual de vibrante y nítida que en verano, por eso vale la pena visitarla y enamorarse de sus pequeñas calles y de sus paisajes de playas frías.

Si es la primera vez que la visitas, un buen plan es rentar un coche. Encontrar parking en Barcelona centro no es una tarea complicada y es un muy buen punto de inicio del recorrido: en el centro está El Raval, uno de los barrios más icónicos de la ciudad por su movimiento artístico, cultural e histórico, y por años conocido como el barrio chino de la ciudad. Allí puedes visitar el Mercado de la Boquería, a la orilla de La Rambla, entrar al Museo de arte contemporáneo de Barcelona (MACBA) y echarle un vistazo a los planes culturales que ofrece el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), entre otras atracciones culturales y arquitectónicas.  Adentrándonos más en el barrio llegamos a la Rambla del Raval, que alberga en uno de sus extremos un gato obra del escultor colombiano Fernando Botero.

Atravesando la rambla en sentido horizontal, llegamos al famoso Barrio Gótico, el barrio más antiguo de la ciudad y su centro histórico. Alberga la Catedral de Barcelona, la Plaza Sant Jaume, el Palacio Episcopal de Barcelona, el Palacio de la Generalidad de Cataluña, la Plaza Real, entre otros lugares icónicos. Es curioso este barrio porque, si bien estuvo intacto hasta finales del siglo XIX, sufrió cambios considerables en su estructura a partir de esa época. También es curioso la construcción de edificios de estilo gótico construidos en una época posterior a ese periodo que se publicitan justamente como góticos. Puedes hacer una parada en una de las churrerías de la zona y tomarte un chocolate caliente antes de seguir tu recorrido.

Justo al lado del Barrio Gótico está el barrio de La Ribera, mayormente conocido por el famoso Paseo del Born, un tramo peatonal donde puedes encontrar un sinfín de cafés, bares y restaurantes para deleitarte con la oferta internacional de la ciudad. También son conocidos el Mercado del Born, un recinto de hierro convertido en centro cultural y que además acoge restos arqueológicos de la ciudad. Puedes concluir tu recorrido por el barrio entrando a la basílica de Santa María del Mar, muy famosa por el best seller homónimo de Ildefonso Falcones.

El recorrido por esta zona puede terminar en el puerto de la ciudad, donde tendrás una primera vista de la línea de mar que bordea Barcelona. Eso o volverte a donde dejaste el coche y seguir el recorrido hacia cualquier otra parte de la ciudad condal.