Un lance del encuentro entre el Colomer Dental Algeciras y el B.M. Mijas. // Foto: José Setién.
Un lance del encuentro entre el Colomer Dental Algeciras y el B.M. Mijas. // Foto: José Setién.

COLOMER DENTAL ALGECIRAS 26-28 B.M. MIJAS

El Colomer muestra lo peor de sí mismo y convierte en una quimera sus opciones de playoff

El Colomer muestra lo peor de sí mismo y convierte en una quimera sus opciones de playoff

La mala actitud de los jugadores algecireños en la segunda mitad de los últimos treinta minutos supuso una oportunidad de oro para un irregular Mijas

ALGECIRAS.- No existe forma de hacer las cosas peor. El Colomer Dental Algeciras, ante medio millar de espectadores que se dieron cita en el Ciudad de Algeciras, hizo el peor partido de su temporada, pese a disputar una primera parte que hacía creer que sería el mejor encuentro que los de Chano jugarían en esta liga. Los locales maniataron a un débil combinado mijeño durante la primera mitad y escenificaron, ya en la segunda, lo que Valle-Inclán definió en su día como esperpento.

El conjunto local no fue capaz de mantener el ritmo demostrado durante los primeros treinta minutos y anotó tan solo tres goles en veinte minutos, hecho que provocó que los malagueños salieran victoriosos, pese a no ser claros merecedores de ello, de ese duelo cuerpo a cuerpo por la segunda plaza en la calle Susana Marcos.

Concentrados y certeros. Así salieron a la pista los pupilos de Chano al principio del encuentro. Vistos los diez primeros minutos, nada hacía presagiar el final que el balonmano tenía preparado para la escuadra algecireña. Un brillante Gabriel Navarro evitaba que las ocasiones de las que disfrutaba el conjunto visitante se materializasen en gol. De igual forma, hubo momentos en los que ni siquiera se requirió del buen hacer del meta algecireño, puesto que la zaga local, con Antonio Ledesma y López Reina a la cabeza, carburaba bien hasta el momento.

Juan Bermejo, desde el lateral, coordinaba los ataques de su equipo con Samuel Rodríguez de apoyo en el centro y Saucedo letal en sus culminaciones. Su rival no conseguía hacerle sombra y, aún más lejos, no lograba acercarse a los locales en el marcador. Los envíos de Bermejo a los extremos contrarios desde su banda marearon a una plana formación malagueña, que se mantuvo con vida en la primera parte gracias a los puñales que alineó como extremos, Tato y Pedro Soria, acertado en sus tiros desde la punta derecha.

Con estos ingredientes, en el Ciudad de Algeciras se cocía una fiesta, la cual, como aperitivo, contó con las palmas y vítores que la hinchada regaló a los jugadores locales en su camino a vesturarios.

Ni Pedro Saucedo, con catorce goles, ni Gabriel Navarro en portería pudieron evitar que su equipo se desangrase

Tras la reanudación, todo se iba a torcer. Durante los primeros compases, la vida seguía igual. Los de casa estaban fuertes en defensa y brillantes en ataque con jugadas como la combinación a última hora y en el aire de Antonio Ledesma a Saucedo desde el extremo, para que el joven jugador algecireño anotara desde el pivote. El público gozaba y el Colomer andaba cómodo en el luminoso.

No obstante, a estas alturas, empezó a resultar notable el bajón físico de los algecireños, que no tuvo mayores consecuencias en esos momentos por mor de la mala mañana que sufría el equipo costasoleño. Al descenso en la forma se unió la debilidad psicológica de los locales con exclusiones como la de Pedro Saucedo por entrar al trapo de las provocaciones del central rival Dani.

Sería a partir de los quince minutos de juego del segundo tiempo cuando los de Chano se borrasen del encuentro. La zaga malagueña logró dar con la tecla para así neutralizar a Bermejo y a Samuel. Pese a ello, Víctor Rodríguez, con más físico que técnica, conseguía insuflarle aire a su equipo, el cual a partir de ese instante solo lograría anotar tres tantos.

Los visitantes empezaban a comerle el pastel a los locales. El equipo mijeño logró igualar el partido y disfrutó de un par de decisiones desacertadas de los colegiados, que luego compensaron decretando dos faltas en ataque inexistentes de los de fuera. Para cuando llegó el adelantamiento en el luminoso, los chicos de Chano estaban fundidos.

Los últimos cinco minutos de los de casa supusieron una auténtica tortura. El meta rival paró todas las acciones que el Colomer no enviaba fuera o que no entregaba a sus rivales por fallos en los pases. García del Pino pidió a la mesa disfrutar de su último tiempo muerto, pero de nada sirvió. El equipo de Mijas, que adelantaba en dos goles a los algecireños en el marcador, no les dejó hacer y en ataque, no quiso hacerle sangre en los últimos finales.

Los de Chano, tras esta derrota, ocupan la tercera plaza a dos puntos de un motivado Mijas. A falta de tres jornadas, el equipo algecireño dependerá de que su inmediato rival materialice en derrota dos de sus tres últimos envites. Algo díficil, pero, por lo pronto, no imposible.

Ficha técnica:

Colomer Dental Algeciras: Gabriel Navarro (P); Ale Comino, 1; Juan Bermejo, 2; Juan Cruz; Antonio Ledesma; Javier Martín; Alejandro Ledesma; Adrián Cobreros, 1; José López; Pedro Saucedo, 14; Paco Romero, 3; Samuel Rodríguez, Víctor Rodríguez, 2; Morad.

B.M. Mijas: Rueda Román, 9; Dani García, 4; Pedro Soria, 3; Pérez Catalá, 4; Sánchez, 3; José Sánchez, 3; Jiménez, 2; Ariza; Andrés; Chaves; Viñas. 

Árbitro: Jiménez Navarro y Torralba López (Comité Andaluz). Amonestaron a los locales Antonio Ledesma, Javier Martín, y Pedro Saucedo; y a los visitantes Cimiano y Jose Sánchez. Excluyeron a los locales Paco Romero, Antonio Ledesma, Pedro Saucedo y Víctor Rodríguez (34´ y 59´); y a los visitantes Dani García (10´ y 46´) y Sánchez.

Marcador (5´): 3-2, 5-4, 8-7, 12-10, 15-12, 18-15; 19-16, 23-20, 23-22, 24-23, 26-25, 26-28.

Incidencias: Decimoquinta jornada de liga regular en el grupo B de la Segunda Nacional masculina celebrada en el Pabellón Ciudad de Algeciras ante medio millar de espectadores, que respondieron a la campaña creada en las redes spciales bajo el lema de #LlenemosElPabellón.

 

El Colomer muestra lo peor de sí mismo y convierte en una quimera sus opciones de playoff