La familia del míster recibe varios presentes.
La familia del míster recibe varios presentes.

LA FAMILIA DEL SEGOVIANO MUY AGRADECIDA POR EL CARIÑO RECIBIDO DE LA AFICIÓN Y LA CIUDAD

Montes agranda su leyenda en el Algeciras

Montes agranda su leyenda en el Algeciras

El esfuerzo de Verdejo y Julio Cabello tiene su recompensa y el recuerdo de Montes se hace más inmortal. Bernardo Martín vuelve al Mirador junto a buena parte del equipo con el que tocó la gloria. Los veteranos, con Ventura, Galleguito o Villa, también  evocan su ascenso y la fiesta es completa.

Míster tranquilo que los chicos están bien. Algunos pasados de peso,otros que apenas aguantan dos carreras, pero su legado es, como usted, inmortal. El Pocho Verdejo, su fiel escudero, merece capítulo aparte. Para no variar, empezó en el banquillo dejando la titularidad a Alonso. Su esfuerzo para que todo se hiciese realidad ha sido más que encomiable y así se lo ha reconocido la grada y el equipo. No olvidar tampoco al mito rojiblanco, Julio Cabello, cuyo esfuerzo ha sido titánico. También algunos aficionados como el bueno de Miguel Ángel Benítez, merece reseña. Los más jóvenes, los que vivieron aquello sin ser muy conscientes de lo que pasaba, ya tienen sus fotos con los mitos.

Como habrá visto desde arriba, Espejo sigue mandando y dejando recados, Chico, Pavón y Armada están para jugar y recibir sus órdenes y Ortiz dejando detalles de calidad con esa zurda mágica. Lo de Castillo y Abel merece capítulo aparte, pero su arte es incomparable. Chico II sigue mostrando clase y hasta marcó un golito, aunque fue su niño Armada el que hizo dos y Galiano otro. Lo del 4-1 fue una sobrada, porque como bien decía Iñaki, mire si es usted grande que vino para simplemente estar porque ya no puede jugar, con el 1-0 era más que suficiente. May y Fran Amado, bueno lo de Fran dejémoslo, además de Lucas y algún otro pusieron el toque de casa. Zamora presumía de sus dos ascensos con la rojiblanca y en definitiva todos querían la foto con los héroes a los que el tiempo, más allá de lo físico, convierte cada vez en más leyenda. "El bigote habría tirado el muro". Era lo que decía alguno en relación a los banquillos actuales del Mirador. Montes, siempre Montes.

Asían, daba órdenes, más bien Piculi,desde la banda y todo salió según lo que usted merecía. El presi, Bernardo, volvió a ese santuario en el que algunas mujeres de los nuestros, entonces novias, seguían emocionándose. La verdad es que lo hicieron- hicimos, todos. 

Al recibo de la presente, Don José Luis Montes, reciba usted el más cordial y cariñoso saludo de todo el algecirismo. Su hijo Alberto Montes, junto a su familia, lo recogió en primera persona. "Sabíamos que se le tenía mucho cariño, pero ha sido espectacular, muy bonito y estaremos eternamente agradecido", apuntó el futuro técnico, quien sabe si un día del Algeciras,

Ah, por si hace falta ponerlo, se trata del homenaje, más que merecido, a José Luis Montes,un técnico inmortal para todos los que sienten esta religión rojiblanca a la que él, junto a ese equipo que casi se reunió al completo para rendirle pleitesía, elevó al cielo desde el que hoy habrá disfrutado. Gracias Míster, sus chicos siguen bien. Verdejo de 10.

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