Salva Ballesta. Foto: Martin Gil
Salva Ballesta. Foto: Martin Gil

FÚTBOL

Salva Ballesta, un delantero histórico del fútbol español

Salva Ballesta, un delantero histórico del fútbol español
El Algeciras CF debutará en la temporada 2020/2021 el próximo 18 de octubre ante el Marbella FC en el Nuevo Mirador.

Tras lograr la permanencia en el Grupo IV de Segunda División D, a pesar de los pronósticos de casas de apuestas como William Hill, Salva Ballesta seguirá siendo entrenador del club albirrojo esta nueva campaña. El entrenador zaragozano ha convencido a la directiva algecirista con su trabajo y su compromiso dentro y fuera del terreno de juego. A sus 45 años, el ex futbolista, que afronta su segundo año en la categoría de bronce del fútbol español, tiene el reto de llevar el proyecto albirrojo a un escalón más ambicioso en esta nueva temporada.

A pesar de su corta trayectoria como entrenador, Salva Ballesta sabe lo que es luchar por el ascenso a Segunda División B. El zaragozano consiguió meter al Atlético Malagueño, filial del Málaga CF, en la promoción de acenso en su primera experiencia en los banquillos. Posteriormente, también disputó los playoffs de ascenso a la categoría de bronce con el Real Jaén y con el CD Móstoles URJC en 2019. Unos resultados en la cuarta categoría del fútbol nacional que le han permitido dar el salto al Algeciras CF, su primera aventura en los banquillos de la categoría de bronce. Además, más allá de su experiencia como entrenador, el actual técnico del club albirrojo cuenta con una larga trayectoria deportiva como futbolista, siendo uno de los mejores delanteros del fútbol español en las últimas décadas.

Salva Ballesta se formó como futbolista en la cantera del Sevilla FC. Debutó con el primer equipo el 10 de diciembre de 1995 en un partido contra el Real Oviedo. En el mercado de fichajes de invierno de 1996 se marchó cedido al Écija Balompié. En la temporada 1996/1997 formó parte del primer equipo del club hispalense, marcando 12 goles en 34 partidos de Primera División. Tras el descenso a Segunda División del Sevilla en 1998, el zaragozano firmó por el Racing de Santander. El delantero estuvo dos temporadas en el equipo cántabro. En la primera campaña solo pudo disputar 722 minutos con la camiseta racinguista, ya que sufrió una rotura parcial del ligamento de la rodilla. Sin embargo, en su segunda campaña marcó 27 goles en 37 partidos, consiguiendo el Trofeo Pichichi de Primera División.

Tras su gran temporada con el Racing de Santander, Salva Ballesta fichó por el Atlético de Madrid en el año 2000, club que acababa de bajar a Segunda División. El delantero zaragozano rechazó propuestas importantes de clubes como el AC Milan o la Juventus de Turín para jugar en la categoría de plata del fútbol español, ya que le había dado su palabra a Jesús Gil. Ese año se convirtió en el máximo goleador de Segunda División con 25 goles, aunque no consiguió el ascenso con el conjunto rojiblanco. Por ese motivo, el delantero continuó su carrera en el Valencia CF en la temporada 2003/2004, club con el que consiguió un título de Liga, aunque se marchó cedido al Málaga CF. Posteriormente estuvo cedido en varios equipos como el Bolton Wanderers FC y el Atlético de Madrid, hasta que en 2005 desembarcó de manera definitiva en el Málaga.

La última etapa de Salva Ballesta como futbolista estuvo plagada de lesiones que se alargaron hasta el año 2009, cuando acabó contrato con el Málaga. Ese mismo verano fichó por el Albacete Balompié en Segunda División, club donde finalmente colgó las botas como futbolista profesional el junio de 2010. El zaragozano siempre será recordado como un delantero histórico del fútbol español, así como uno de los pocos jugadores de la historia que han ido a la Selección estando en la categoría de plata.

Salva Ballesta, un delantero histórico del fútbol español