Opinión

8M: O conmigo o contra mi

8M: O conmigo o contra mi

La izquierda lo tiene claro, o se hacen las cosas como ella dice, o nada vale. Podría poner infinitos ejemplos, desde las elecciones del 33 ganadas por la derecha y reventada en las calles por los perdedores, hasta el papel actual con temas que ahora utiliza para atacar, sin poner una sola solución sobre la mesa.

Ayer en el Pleno, el alcalde, José Ignacio Landaluce dejó a los portavoces de los cuatro partidos de la oposición en el mas absoluto de los ridículos. Cansado el primer edil de los ataques a cuenta del Vertedero del Cobre, otro asunto heredado de aquella manera, les preguntó uno por uno, “¿Qué proponen para solucionar esto?”. La respuesta de todos fue… eso, nada. La del PP pasa por un convenio de gestión, por exigir a la Junta responsabilidades en el sellado…, etc. Pero eso no vale, lo que vale es, nada.

Llegados a este punto vamos con la huelga feminista – política del 8M, esa pantomima de movilización que pretende usar a las mujeres, a las que se dejen claro, para las aviesas intenciones de los partidos de izquierda que enarbolan la falsa bandera del feminismo. Si, falsa bandera de un feminismo radical que nada tiene que ver con las conquistas ya logradas gracias a todos los partidos políticos, no solo a los de izquierda.

Lo dice la Constitución, varias leyes reguladoras de los derechos de los trabajadores, los convenios laborales, hay mecanismos de defensa, sindicatos que velan por la igualdad, y que quieren que les diga, en mis mas de 30 años de trabajo, jamás he visto desigualdad ni de derechos, ni de sueldos. Y he trabajado en una lavandería, en un hotel, en una orquesta, como funcionario interino y ahora como editor de medios digitales.

Evidentemente, posicionarme y no apoyar esa huelga feminista – política me convierte en un machista, a pesar de estar casado con una mujer que gana mas que yo, y que comparte conmigo las tareas del hogar y el cuidado de los dos niños. Posicionarme y no apoyar este movimiento, me hace ser un facha.

Eso es exactamente lo que hace hoy Podemos, calificarnos a todos los que no apoyamos su huelga feminista – política. Nos llama machistas, nos acusa de “demostrar su verdadero rostro, que es el de la prevalencia de los valores machistas y el del rechazo de cualquier paso que dé la sociedad hacia la conquista de una igualdad de género efectiva y real”.

Lo voy a decir muy suave para que no se molesten estos señores. ¿Quién carajo sois vosotros para etiquetarnos de esa manera? No apoyo vuestra huelga, no apoyo el uso rastrero que hacéis de las mujeres, vosotros no lucháis por ellas, lucháis contra el PP y os da igual el colectivo al que agarrarse. Las mujeres son mas importantes que ustedes que os creéis en posesión de la verdad más absoluta, de calificar a la gente que no piensa como vosotros, y que sacáis la falsa bandera de la tolerancia, si tolerar al que no piense como vosotros.

¿Quién coño os creéis que sois para llamarnos machistas por no apoyar vuestras manipulaciones? El movimiento se demuestra andando, y por suerte en los últimos 40 años se ha hecho mucho camino gracias a miles de mujeres y hombres que han conseguido el marco de convivencia que hoy tenemos.

Claro que hay que seguir luchando por acabar con la desigualdad, la brecha salarial, el machismo (el de verdad), y muchas cosas más, pero eso no se hace insultando al que no apoye vuestras acciones, eso se hace trabajando. ¿Saben lo que es eso? Pues si lo saben, pónganse a ello y dejen en paz a las mujeres, que ellas saben defenderse solitas y luchar de verdad, sin banderas, ni colores. Y de paso, dejen de calificar a la gente, que eso lo sabemos hacer todos.

No quieran saber lo que pienso de vosotros.