Opinión

España ni es racista, ni machista

España ni es racista, ni machista
No, España no es racista, no es machista. Es el mejor país del mundo para vivir, pero para vivir en paz. No tenemos que demostrar nada, porque ya lo hemos hecho a lo largo de nuestro día a día.

La muerte del delincuente multi reincidente George Floyd, asesinado por un policía durante una actuación en Estados Unidos, ha sido la espita que ha servido para que un sector de la población, esa que reparte etiquetas, señala y acusa de manera gratuita, saque a la calle a sus huestes para denunciar el supuesto racismo que impera en la sociedad.

Hablemos de racismo pues. En España, en la España que yo conozco y que todos conocemos, no hay racismo. Existen comportamientos indeseables y lamentables de auténticos trogloditas (cada vez menos), pero nuestra sociedad no es racista. Esa es una gran mentira que solo se la creen los cuatro golfos que necesitan alimentar de odio a sus convecinos para poder sacar sus armas a las calles.

Esta es la España que desde hace decenas de años acoge a millones de moros, chinos, negros y gitanos, y los trata con todo el respeto y cariño que ellos necesitan y merecen. ¿Qué podría ser más? Seguro que sí, pero España ayuda. ¡¡Ojo!! Ayuda a los que vienen a convivir en paz, integrándose y contribuyendo a que España siga siendo uno de los mejores países del mundo para vivir.

No nos pidan que tratemos con cariño a Ana Julia Quezada, a Jamal Zougam, o a Bernardo Montoya, como tampoco lo hacemos con Otegi (algunos sí) o a José Bretón. Estas son alimañanas, criminales que merecen el desprecio ya sean negros, blancos, gitanos o moros.

Esta es la España que compra en la playa a los negros o a los moros que llegan con sus toallas, sus gafas, sus vestidos playeros, y que incluso en muchísimas ocasiones se les ofrece agua, algún refresco, o algo de comida bajo la sombrilla de cualquier familia. ¡¡Tenemos hasta un sindicato de manteros!!

Esta es la España que deja el euro en el carro del supermercado, que va a los negros en la Feria, que lleva décadas comprando en los gitanos del piojito, que se ha hecho trenzas con la negrita del paseo.

Pero también es la España que celebra los goles de Vinicius (pocos) o Dembelé (menos), y que vive pendiente de las llegadas de Mbappe o Neymar. La España que ha hecho ganador de OT al negro Famous y que hoy va a hacerlo con Nia. La España que ha crecido con "El Príncipe de Bell Air" o "Cosas de Casa", que ha devorado culebrones americanos y ahora turcos.

Esta es la España que no tiene problemas en hacer sus compras o comer en los negocios de negros, moros, indios, pakistaníes, chinos o gitanos.

Lo que España no acepta es que se les etiquete de racistas, por la única razón de no querer a indeseables, delincuentes multireincidentes, terroristas o sicarios que llegan de manera ilegal en su inmensa mayoría, y a los que hay que acorralar y expulsar sí o sí. Sean del color que sean. Ya bastante tenemos con nuestros propios salvajes a los que tanto protegen las leyes y algunas corrientes políticas y sociales.

No, España no es racista, no es machista. Es el mejor país del mundo para vivir, pero para vivir en paz. No tenemos que demostrar nada, porque ya lo hemos hecho a lo largo de nuestro día a día.

No hay que pedir perdón por nada, no hay porqué colocar banderitas, lemas o pantallas negras, eso solo lo hacen los que necesitan demostrar, por alguna razón, que ellos no son racistas o machistas. Y ya saben lo que dicen, “Excusatio non petita, accusatio manifesta”.

Duden de esa gente. Algo traman.