Opinión

Mujer, negra, inmigrante...

Mujer, negra, inmigrante...

La señora a la que se le murió una hija de 4 años porque se precipitó por un balcón desde un séptimo piso, fue detenida el domingo por llevar en el maletero de su coche el cadáver de un un niño de 8 años al que secuestró, golpeó hasta dejar inconsciente, y asfixió con sus propias manos para despues arrojarlo a un pozo.

Poco despues de este vil asesinato, la asesina representó el macabro papel de mujer sufrida que llora la pérdida de un niño al que antes ya había matado. Y así durante 12 días de sufrimiento inhumano para toda la familia.

Ahora sabemos que en su currículum, desde que llegó a España, trabajó como puta; enganchó a un español con el que se casó y tuvo una hija para así poder tener ya sus papeles en regla en el país de acogida. Hundió la vida de ese hombre del que se separó, acusándolo de malos tratos, aunque su hija, cuando pudo, abandonó a su madre y se fue con el padre. 

Estafó al menos a dos personas mas, un hombre mayor enfermo de cáncer al que le saco los ojos antes de irse a celebrar su muerte porque era la única beneficiaria de un seguro de vida de 35.000 euros, y una pareja con la que montó un bar de copas en Almería. 

El fin, por ahora, de su trayectoria delictiva, tienen nombre de niño, se llama Gabriel, pero todo lo anteriormente expuesto no significa nada.

Lo que realmente le importa y preocupa a la izquierda progre de este país es que los comentarios contra esta asesina lo son por ser mujer, negra e inmigrante. Así piensan muchos buenistas de este país, así lo exponen en artículos, programas de radio, tertulias y mensajes, como dando a entender que ellos son los buenos, y nosotros, los que deseamos la mas cruel de las muertes para esa mujer, negra e inmigrante, somos racistas y malas personas.

Estos mismos imbéciles, son los que el jueves se alegrarán de que Podemos y PSOE voten en contra de la Prisión Permanente Revisable, que se derogue esa medida del Código Penal, y que permita que en unos pocos años, los blancos, hombres y nativos, o las negras, mujeres e inmigrantes, puedan estar de nuevo en las calles matando, asesinando, violando o manoseando a niños. 

Yo no se si soy mejor o peor persona que esa gente, pero tengo claro que a los asesinos y violadores los quiero en la cárcel, quiero que sufran, que lo pasen muy mal, que paguen todo el daño que han hecho, que se pudran, y que cuanto antes, Dios se los lleve a donde quieran que vayan estos malnacidos blancos o negros, hombres o mujeres, nativos o inmigrantes.