Opinión

Objetivo Eva Pajares

Objetivo Eva Pajares

La izquierda quiere a un concejal o al alcalde del PP, imputado o investigado. No van a parar hasta conseguirlo

Se que esto que escribo y que van a leer me va a costar un buen disgusto, pero a estas alturas de la mi vida, como que me da exactamente igual lo que piensen de mí.

He asistido a una rueda de prensa en el Ayuntamiento de Algeciras, en la que el alcalde, José Ignacio Landaluce, ha enunciado hasta cuatro denuncias de grupos políticos y ecologistas, todos de izquierda, de esa izquierda rancia, revanchista y justiciera, que han sido archivadas por los jueces, y que, por lógica, se trataba de denuncias falsas.

Son denuncias que esos grupos las hacen solo para hacer daño, sabiendo que no van a sacar nada en claro, y sabiendo además que van a hacer daño a la persona, a la familia, al entorno, y en última instancia, al partido al que pertenece. Todo esto les da igual, solo buscan sangre y algún titular que le sirva para alimentar a sus alimañas tuiteras.

Lo ha sufrido Eva Pajares, en esta ocasión a manos de Agaden, que ya les digo yo, porque el alcalde, prudente, no puede hacerlo, que trabaja a sueldo de esos partidos de izquierda a los que no tienen huevos de denunciar porque luego no puede enchufarles a sus dirigentes.

Una denuncia falsa, admitida a trámite por unos juzgados que bien deberían hacer pagar a esas formaciones el daño que se le hace a las personas a las que denuncian por la cara. Porque si, porque a Eva Pajares la han denunciado por la cara.

La izquierda quiere a un concejal o al alcalde del PP, imputado o investigado. No van a parar hasta conseguirlo, les da igual que sea por algún caso de corrupción, por temas medioambientales, o porque pone la música muy alta en horas de descanso.

Eva Pajares es inocente. Ahora, el defenestrado y humillado portavoz del PSOE, Fernando Silva, no pedirá perdón por sus acusaciones, por la manera en la que hace oposición en temas tan delicados como este, pero no me sorprende.

Entre su formación, la aliada, un dentista socialista, dos empresas amigas y un particular, servidor ha acumulado entre 2009 y 2016, un total de 34 denuncias. 30 archivadas, dos condenas por delitos de faltas al poner una esvástica nazi en la “s” del PSOE, una condena por lo penal por decir que una persona tenía novia, y otra condena penal por llamar corrupto a uno que está a las puertas de sentarse en un banquillo, por corrupción. En total, 9.000 euros en abogados y 10.000 en multas, que uno paga religiosamente cada mes si no quiere ir a Botafuegos.

Amigos del Partido Popular, si, si, amigos. Esta gentuza solo busca esto, el daño por hacer daño. A ellos no les importa si ya te han dejado en la puta calle, ni cerrarte puertas, ni el sufrimiento de una madre, una mujer, unos hijos…, ellos quieren sangre, tener algo en lo que agarrarse para seguir haciendo daño.

Hoy te ha tocado a ti, Eva, pero pronto será otro.

No sabes cuánto me alegro de que te hayas liberado de este peso, pero no olvides que estos no van a parar.