Opinión

Inmigración y Fuerzas Armadas

Inmigración y Fuerzas Armadas

La inmigración viene siendo objeto de debate por parte de partidos políticos, y en ocasiones y dependiendo de lo que interese exponer a los ciudadanos, lo hacen, sin tener en cuenta que aquéllos que aspiran a gobernar un día nuestro país, deben ser más serios en sus exposiciones.

Siempre he sido de la opinión de que, Europa debe ocuparse de lo relativo a la inmigración descontrolada, y no dejar en manos de cada Estado la regulación en este materia.

Ayer, se pudo oír al portavoz del PP en el Congreso de los diputados, señor Tellado, cómo se pedía el despliegue de la Armada para impedir la llegada de inmigrantes y “defender” nuestras costas. Palabras éstas que causaron estupefacción no sólo en medios políticos y periodísticos, sino en gran parte de la ciudadanía.

Y ello supone asumir los postulados de la extrema derecha en Francia que tanto éxito está teniendo en las elecciones celebradas el pasado domingo, donde preconiza en términos parecidos lo expuesto ahora por el partido en la oposición.

Contradictoriamente el propio Partido Popular, ha votado recientemente en el Congreso de los Diputados, mostrarse a favor de la regularización de 500.000 inmigrantes llegados a España de forma irregular, a raíz de una proposición de ley de iniciativa popular.

Pero la propuesta de ayer, por cierto, no ratificada por el Sr. Feijóo, ya fue contestada en el año 2020, por el entonces Jefe de Estado Mayor de la Armada, almirante señor López Calderón, diciendo que, “su obligación es rescatar a sus ocupantes, no bloquearlos. Además, el máximo responsable de este ejército rechazó la idea de “bloqueo naval” en Canarias porque “por terminología el bloqueo naval no se aplica al propio país”.

Se olvida por parte del proponente de esa idea que España, firmante de Convenios Internacionales para defender la vida de las personas, si cualquier barco de guerra español encuentra un cayuco o patera en situación de peligro de las personas que la ocupan, cualquiera que sea su nacionalidad, su obligación, tanto legal como moral, es proceder a su rescate

A lo largo de mi dilatada vida profesional, he tenido la oportunidad de oír a cientos de inmigrantes que fueron llegando a nuestro país; todos vienen huyendo de países del centro de África, intentando llegar hasta Marruecos, donde se sufre igualmente este mismo problema, y donde llegan mujeres y bastantes niños. Y la huida dolorosa de sus países de origen se produce por diferentes motivos, pero principalmente por la hambruna y las guerrillas de aquellos lugares. Y en la travesía se pone en riesgo su propia vida, con cientos de muertes en el Estrecho.

Supongo que, se trata de una medida populista, para no quedarse atrás en las peticiones que se hacen en ciertos países europeos, pero podría pensarse en otras medidas para evitar esa inmigración sin control, cualquiera excepto la que, se expuso en el día de ayer.

Una de ellas, podría ser el control de esa inmigración en los propios países de donde provienen, con acuerdos con los Estados, como se ha venido haciendo; otra más efectiva, podría ser la cooperación con Marruecos, a donde suelen llegar la gran mayoría para dar el salto al Estrecho y con ello a Europa. Cooperación relativa a erradicar las mafias que se dedican a este execrable hecho, suelen cobrar grandes cantidades de dinero, a quienes han podido llegar hasta el Norte de África. Policías españoles en colaboración con la marroquí, podrían llegar a frenar las llegadas masivas como las que se están produciendo en Canarias.

Finalizo con la esperanza de que las palabras de ayer, fueron pronunciadas por el señor Tellado en un momento en el que, existe un exceso de personas en nuestras Islas Canarias, y que nunca se lleve a cabo esa propuesta. Y eso sí que se comience a estudiar fórmulas para su solución. No podemos obviar cómo desde Europa se viene diciendo que, en unos años, se precisarán varios millones de inmigrantes para cubrir puestos que no desean los nacionales que integran la Unión Europea, al tiempo que han de contribuir a la Seguridad Social, y en beneficio de los nacionales.