Argentina se deja el alma en el escenario de Paco de Lucía

Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (6)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (7)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (8)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (9)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (10)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (11)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (12)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (13)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (14)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (15)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (16)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (17)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (18)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (19)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (20)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (21)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (22)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (23)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (24)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (25)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (26)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (27)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (28)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (29)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (30)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (31)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (32)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (33)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (34)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (1)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (2)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (3)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (4)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (5)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (35)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (36)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (37)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (38)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (39)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (40)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (41)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (42)
Argentina. Foto Tomoyuki Hotta (43)

El flamenco es un género extensísimo, con una amplia variedad de estilos, de músicas. Sin embargo, cada vez es menos habitual que sus artistas echen mano al amplio abanico de palos, y se ve cada vez más reducida a los cantes troncales. Lo de Argentina en la noche del sábado en el parque María Cristina fue una demostración magistral de cómo pasear por la riqueza variopinta del flamenco es compartible con ofrecer un espectáculo sólido y de calidad.

Qué difícil es encontrar a alguien que cante por livianas, o por serranas, o por tanguillos, o por guajiras, o por rondeñas... Todo eso hizo la onubense, que también se arremangó por granaínas, bulerías por soleá, fandangos, bulerías, alegrías, rumbas, tangos o tientos.

Un pedazo de espectáculo. Inacabable, en el que se notaba que venía a pisar las tablas del parque María Cristina a dejarse el pellejo en memoria de Paco de Lucía. Lo demostró y lo dijo sobre el escenario repetidas veces. La enorme ilusión de una artista tan sencilla y humilde como grande sobre las tablas.

Su fuerza interpretativa, su voz de ecos flamencos, su prodigio vocal en subidas y bajadas. No sólo derramó su arte durante más de dos horas en el ánimo sobrecogido del público, sino que sacaba constante oles y sonrisas a sus músicos, incluso a su manager, que entre el patio de butacas no paró de gesticular y aclamar a la artista.

Y es que estamos ante una artista ya mucho más que consagrada y que deja tras su actuación una sensación de conmoción como la que dejan las grandes. 

Respondió también a la demanda de un público que le pedía el tema Idilio, el son cubano con el que ha despuntado a nivel internacional. Pero quiso convertir su actuación en un homenaje flamenco al genio en su décimo aniversario. Se deshizo en agradecimientos. Al alcalde, a José Luis Lara... Pero también en pequeños guiños y homenajes a artistas como Lebrijano, Lole y Manuel, Pepe de Lucía, Camarón, Carlos Cano... Y, por supuesto, a Paco de Lucía, de quien sacó constantes detalles, como la apertura por siguiriyas de su disco 'Luzia', o la falseta por fandangos de Aires Choqueros en las manos de Bolita.

Y para Algeciras. Tuvo para todos. Porque su aplaudido cante por alegrías fue con dedicatoria para la bailaora local Mónika Bellido, y hasta entonó para despedirse el Adivínalo...

Se dejó el alma sobre las tablas. Pero no fue sólo una actuación de derroche y entrega. Lo fue también de mucha calidad y de efecto en un público al que puso en pie en repetidas ocasiones.

Una artista con mayúsculas, que encandiló a los presentes para poner el broche de oro al X Encuentro Internacional de Guitarra Paco de Lucía. 

El objetivo siempre certero de Tomoyuki Hotta estuvo allí para inmortalizarla.