Lola Manteca. Inmortal
El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, acompañado por la teniente de alcalde delegada de Cultura, Pilar Pintor, ha descubierto una placa en homenaje a Lola Manteca López, figura clave en la historia de la danza en nuestra ciudad y fundadora del Estudio de Danza Adagio, fallecida en el año 2016.
El acto, que ha tenido lugar frente al Edificio Ronda, en la calle del Muro, ha contado con la presencia de las hijas de Lola Manteca, así como de numerosos familiares, amigos y miembros de la comunidad cultural de Algeciras.
Durante su intervención, el alcalde ha destacado la trayectoria vital y profesional de Lola Manteca, resaltando su compromiso con la promoción de la danza en la ciudad y su influencia en generaciones de bailarinas y bailarines del Campo de Gibraltar. Madrileña de nacimiento y algecireña de adopción, dedicó más de tres décadas a la enseñanza y difusión de la danza a través de su escuela Adagio, que abrió sus puertas en 1980 y se ha convertido en un referente artístico local y provincial.
El regidor municipal ha subrayado que este reconocimiento supone un gesto de gratitud y memoria hacia una mujer que no solo formó artistas, sino que también infundió valores de disciplina, constancia y amor por la cultura en toda la comunidad. Asimismo, ha recordado que Lola Manteca fue distinguida en 2009 por el Ayuntamiento de Algeciras como “Empresaria del Año”, reconocimiento que puso de manifiesto su relevancia social y profesional en la ciudad.
Landaluce ha querido expresar también su agradecimiento a la actual directora del Estudio de Danza Adagio, Ana Rosa Ruiz Gavira, así como a todo su equipo de docentes, por mantener vivo el legado de Lola Manteca y continuar difundiendo su pasión por la danza entre nuevas generaciones.
La placa, situada en un lugar emblemático de la ciudad, pretende servir como símbolo permanente del legado de Lola Manteca y como fuente de inspiración para las futuras generaciones de creadores y aficionados a la danza en Algeciras.
El objetivo siempre certero de Tomoyyuki Hotta estuvo allí para inmortalizarlo.