Rodea el Congreso
15/12/2013 | 01:50
Según parece, para que este país sea un paradigma de las libertadas, es necesario que se permita por ejemplo, que un grupo de salvajes ponga cerco al Congreso de los Diputados, lugar donde está representado el pueblo español, sobre el que recae la Soberanía Nacional, según el artículo 1 de nuestra Constitución.
Al parecer, todo lo que sea poner cerco a la cada vez más creciente ola de violencia que se esconde tras las manifestaciones y protestas que se convocan por la izquierda política, sindical y social, es un recorte de derechos, de libertades y un paso más hacia una dictadura. Y eso lo dicen los mismos que ponen de ejemplo a gobiernos como el de Venezuela, Cuba o Corea del Norte.
Yo quiero mano dura, pero dura de verdad. Yo no quiero vivir en un país en el que se permita que, amparándose en un falso discurso de libertades, se pueda poner en peligro una Democracia que ha tardado mucho en llegar, demasiado.
Manifestaciones todas, protestas las que hagan falta, pero estos convocantes tienen que saber que mientras un puñado de personas salen a la calle a reivindicar lo que consideran justo, hay miles de personas que quieren seguir haciendo vida normal, que quieren trabajar, y que quieren que se respeten sus derechos, que también los tienen, porque aquí hay que dejar claro, que derechos tenemos todos y deberes también.
No se puede consentir, como ha ocurrido y está ocurriendo, que las manifestaciones hayan llegado hasta el punto de querer asaltar el Congreso de los Diputados, y que si encima la Policía Nacional lo impide, resulta que estamos ante una dictadura. No es así, los que están buscando una dictadura, pero de izquierdas, es ese grupo de insensatos que amparan a los violentos y que encima no quieren que se les reprima, y todo, porque no han ganado unas elecciones democráticas.
Esta Ley era necesaria, y llega en un momento oportuno para cortar de raíz cualquier intento de menoscabar el poder del pueblo español, que es precisamente lo que están intentando esos sectores de la izquierda más radical que justifican la violencia cuando es contra el Estado.
Dice el PSOE que las reformas emprendidas por el PP, la laboral, la de las administraciones locales, la financiera, la Ley de Educación, la de Seguridad, y seguro que las que vengan, las van a derogar en cuanto lleguen al poder, es decir. Esta Ley nace muerta
, es lo que más repiten sus dirigentes.
El PSOE pretende mantener el índice de paro y de precariedad laboral que había hace solo un año; pretende también que los ayuntamientos sigan gastando a manos llenas, enchufando y creando chiringuitos ; quiere que España siga estando en los últimos lugares en cuanto a rendimiento escolar, abandono de estudios; y no le importará que los salvajes traten de asaltar el Congreso cuando estén dentro
, claro que esto no ocurriría, porque ya se encargarían ellos de que no ocurra. ¿Recuerdan ustedes este tipo de manifestaciones contra un gobierno del PSOE? No. ¿Ha habido protestas en Andalucía ante las sedes de PSOE e IU por la corrupción cada vez más creciente en la Junta? No. Pues eso.
Insisto, mano dura contra los violentos, contra los que tratan de atacar al Estado, nada de medias tintas o interpretaciones ambiguas. Seguro que los miles de ciudadanos de bien lo agradeceremos, aunque siempre quedara esa minoría ruidosa, que defienda estos comportamientos. Yo lo digo claro, mano dura.