Los policías de las vigilancias al OCON-Sur se desvinculan de su jefe ante el juez
La Policía Nacional imputó al entonces teniente coronel David Oliva y a su número dos una relación corrupta con uno de los clanes del narcotráfico más activos de la zona, después de que uno de los miembros de esta familia declarara a la Policía que los agentes del OCON-Sur les daban protección.
A raíz de aquello, se inició una investigación que terminaría con la intervención de Asuntos Internos de la Guardia Civil. Ahora, los agentes policiales han ofrecido ante el juez una versión diferente de la que aparece en los dossiers, indicando que ellos "no vieron" al jefe antinarco en los lugares descritos en los documentos de Asuntos Internos.
Los agentes niegan haber participado en la elaboración de los informes, sentenciando: "yo me ratifico en lo que yo le dije a mi jefe, no en lo que mi jefe haya puesto ahí".
Hay que recordar que el caso desembocó en el desmantelamiento del OCON-Sur, la unidad de la Guardia Civil creada por Interior para combatir el narcotráfico en el Estrecho.
"No vimos a David Oliva. No lo vimos en la finca", asegura ante el juez otro de los agentes, negando otra de las imputaciones al ex jefe antinarco que lo vinculaban con una reunión privada con el clan del narco.
Las declaraciones de los agentes suponen un vuelco a una causa que supuso el descrédito del teniente coronel y el desmantelamiento de una unidad que había invertido la situación de inseguridad provocada por el narco en el Campo de Gibraltar. La causa sigue abierta, a la espera de que concluya el procedimiento judicial y el juez dicte sentencia.