La Piñona deja alto el listón del arte en la inauguración del Encuentro Paco de Lucía
Con un traje de color plata, apareció majestuosa sobre las tablas, meciéndose al aire contenido de la guitarra por alegrías. Arropada a tres voces por Jonatan Reyes, Manuel Pajares y Ezequiel Montoya fue dibujando en el aire formas preñadas de elegancia y flamencura hasta ir rompiendo el compas de Cádiz con su fuerza y temperamento característico.
Rotunda en su presentación, el escenario se quedó solo con la guitarra de Ramón Amador al son de la rondeña 'Camarón', un tributo dentro del espectáculo a la memoria de Paco de Lucía, a la que le siguió una modulación hasta la farruca, cante bailable por excelencia, que el guitarrista sevillano transformó, reconstruyendo sus formas musicales.
Vestida de negro volvió a aparecer de nuevo pintando el aire de formas imposibles y embaucadoras. A medida que el compás se iba haciendo más bailable, iba demostrando un derroche de fuerza en taconeos redoblados.
Volvió a servir de descanso para la bailaora una tanda de fandangos acompasados de los tres cantaores nuevamente en formas musicales deconstruidas y sutiles. Nuevamente aparecía La Piñona por soleá. Solemne, inmensa y sensual, demostró su presencia y elegancia en el palo por antonomasia del baile.
Una exhibición de una de las mejores bailaoras del momento, enseña de la flamencura campogibtaltareña, que rompió, como no podía ser de otra manera, en un fin de fiesta por bulerías preñado de elegancia y de arte.