El Colomer defiende los últimos minutos en su mitad de pista. // Foto: José Setién.
El Colomer defiende los últimos minutos en su mitad de pista. // Foto: José Setién.

BALONMANO CARBONERAS 35-34 COLOMER DENTAL ALGECIRAS

El Colomer pierde ante Carboneras pero estará en la final del playoff

El Colomer pierde ante Carboneras pero estará en la final del playoff

La renta conseguida en Algeciras hace que la derrota cosechada ante Carboneras no tenga significado. Pedro Saucedo y Adrián Cobreros brillaron con luz propia junto a Jesús Lozano en ataque. La próxima semana, el Colomer, ya clasificado para la fase de ascenso, se disputará el cetro de Andalucía ante el Balonmano Triana

CARBONERAS (ALMERÍA).- El Colomer Dental cae derrotado (35-34) en casa del Balonmano Carboneras, pero el colchón de seis goles a favor conseguido en el Ciudad de Algeciras le otorga un puesto en la final de Andalucía, en la que peleará ante su conocido Triana, primer clasificado en liga regular en el grupo de los algecireños. Los de Chano supieron leer el partido, pese a sufrir más de lo que se esperaba ante un muy diferente Carboneras. Los de Almería recuperaron todas sus ausencias y se hicieron merecidamente con la victoria, que de nada les sirve.

El encuentro arrancó como se esperaba. En el desayuno, Chano avisó. “Ahora llegamos y, nada más empezar, mixta a Juan Bermejo”, afirmó. Y no se equivocó ni en la coma. Con Bermejo neutralizado, el equipo comenzó a acusar problemas en las basculaciones. Paco Romero, convertido a central, no conseguía darle ritmo a las combinaciones.

Mientras tanto, Carboneras estaba enchufadísimo. Los almerienses no solo se defendían con uñas y dientes, sino que hasta cortaban los pases e iniciaban, al segundo después, un contraataque. Triste suerte la del Colomer, quien la más clara que tenía, la blocaba un exultante guardameta carbonero. No pintaban bien las cosas. Chano sostenía la cartulina de tiempo muerto con nervios, quizás, madurando la idea de solicitar uno. Debió pensar que en los primeros diez minutos, es difícil asumir que no están haciendo las cosas bien.

Chicón se sale en meta y salva las ocasiones que no aborta una dura defensa

Tras la tempestad siempre llega la calma. Entonces, el equipo algecireño se asentó. Tomó aire y empezó a ser consciente de que si alguna herramienta tenía que usar esa mañana era la muleta. Templar. Dicho y hecho. Paco Romero en el pivote se hizo grande y trajo de cabeza a sus defensores. Bermejo logró espacios y Saucedo armó el brazo derecho cuando pudo y quiso. Los pupilos de Chano iniciaron la escalada en el luminoso. Recortaron diferencias en el marcador, pero volvieron a someterse, en el antepenúltimo parcial, a la voluntad de Caboneras, que le sacaba tres de diferencia a falta de tan solo diez minutos.

Cuando todo parecía color de rosas para los carboneros, les vino el palo. En ese momento, Carboneras basculaba a su deseo y comenzaba a hacer sangre a los del Ciudad de Algeciras. Sin embargo, fue ese el instante en el que los hombres de Chano acorralaron a los almerienses y los tuvieron en su mitad de la pista a merced de lo que ellos decidieran. Fue ahí cuando los algecireños pasaron en diez minutos de caer de tres, a marcharse a vestuarios con una ventaja de dos goles. Sin tiempo material y cuando parecía imposible. Pero, ¿qué vamos a hablar de imposible a estas alturas de la película?

Tras el descanso, al Colomer le restaban los últimos treinta minutos de sufrimiento. Solo le quedaba aguantar, pero iba a tener que hacerlo y mucho. Por lo pronto, aguantar lo que daba. Sufian y los hermanos Ledesma se hicieron fuertes en defensa, mientras que, en ataque, Bermejo sufrió las consecuencias de la intensidad de sus compañeros. A los algecireños le dieron de su propia medicina. La defensa almeriense aumentó un plus y repartió leña, sobre todo a Bermejo de Francisco. Ambas zagas llegaron a un punto de no retorno, en el que ya solo quedaba aminorar. Los pupilos de Chesqui López, entonces, añadieron una mixta a Saucedo que, unida a la que ya sufría Bermejo, hizo al Colomer revivir sus peores momentos de la primera parte.

El partido se mantuvo igualado en el marcador durante los quince primeros minutos de la segunda mitad

Canutas, pero canutas. Los visitantes no lograban atinar y ni siquiera llegar a meta cuando los almerienses iniciaron defensa individual. Fue ahí cuando se incrementó la falta de fluidez y los de Chano sufrieron amenazas de pasivo constantes, que no precisamente se resolvieron como la segunda de ellas, en la que Javier Martín sacó la zurda de donde no se podía y colocó el cuero en la escuadra. Magistral. Por el contrario, la desazón en ataque nada tenía que ver con la actuación en labores defensivas, donde Chicón, un día más, estuvo fuera de serie. Una vez más, las aguas volvieron a su cauce y se suavizó, de nuevo, un partido que se disputó a arreones.

Entonces, llegaron las igualadas. Colomer y Carboneras disputaron los siguientes quince minutos una lucha cuerpo a cuerpo, aún más encarnizada. Lo máximo a lo que llegó a situarse por encima de su rival el cuadro de García del Pino fue de uno arriba, mientras que los del índalo sí consiguieron superar al oponente en dos. Sin embargo, al término de cada parcial todo iban a ser tablas. Esta situación detonó en la grada la idea de que la remontada, tras el ecuador de la segunda mitad transcurrido, comenzaba a oscurecerse.

El envite seguía duro, pero controlado por el Colomer, a quien le hacía estar más tranquilo el hecho de conocer la renta de la que disfrutaba. Algo que nunca se quitó de la cabeza su adversario. Y mucho menos los últimos cinco minutos de partido, en los que los de Almería estaban obligados a vaciarse delante de su público. Y lo hicieron. Y pusieron en aprietos a los algecireños. Deshicieron la dinámica de empates y empezaron a tomar posición aventajada en el luminoso, fruto de la relajación de los de fuera. En esa tónica, llegaron a colocarse de tres arriba y poner de pie a la grada, que soñaba con la machada. Pero, a la sazón, solo quedaban dos minutos y no contaban con que Víctor Rodríguez se iba a colar solo en campo contrario y, con una técnica digna de cátedra, definió de rosca para certificar la derrota de un gol abajo y el pase de los suyos a la fase final de Andalucía, que disputará ante Triana.

 

Ficha técnica:

Colomer Dental Algeciras: Gabriel Caballero (P); José Ignacio Chicón (P); Alejandro Comino, 2; Antoñito Ledesma; Sufian Dris; Juanma Cruz, 3; Juan Bermejo, 2; Pedro Saucedo, 5; Javier Martín, 2; Adrián Cobreros, 5; Jesús Lozano, 5; Alejandro Ledesma, 1; Víctor Rodríguez, 4; Samuel Rodríguez; Morad Ahmed; Paco Romero, 1.

Balonmano Carboneras: José Abarca; José Requena, 2; José Fernández, 2; Raúl Martínez, 1; Antonio Cervantes; Álvaro Fernández; Manuel Fernández; Antonio Espada, 4; Escobosa, 5; Molina; Lobato, 8; Hernández, 4; Galera, 1; Martínez; Fernández.

Árbitro: Víctor Manrique Romero y Eduardo Molina Medina (Comité Andaluz). Excluyeron por parte de Carboneras a Martínez (9´), Molina (30´y 46´), Escobosa (52´); y a Morad (10´), Alejandro Ledesma (35´), Víctor Rodríguez (49’) y Samuel Rodríguez (56´), por parte del Colomer Dental Algeciras.

Marcador (5’): 2-0, 4-3, 7-6, 11-8, 11-12, 14-16; 16-18, 21-21, 23-23, 27-27, 31-30, 35-34.

Incidencias: Partido correspondiente de la vuelta de las semifinales de ascenso a la Primera Nacional disputado en el Pabellón “Ciudad de Carboneras” ante un millar de espectadores. 

El Colomer pierde ante Carboneras pero estará en la final del playoff
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