Spanish Foreign Minister Moratinos, British Foreign Minister Miliband and Gibraltar Chief Minister Caruana shake hands in the British colony of Gibraltar
Caruana, Moratinos y el ministro de exteriores británico

Landaluce asegura que Moratinos fue el mejor Ministro de Exteriores de Gibraltar

Landaluce asegura que Moratinos fue el mejor Ministro de Exteriores de Gibraltar
ALGECIRAS. - El diputado nacional del Partido Popular y alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, ha instado al Partido Socialista a reconocer el gran error que supuso en lo que a política internacional se refiere, la fatídica visita de protagonizó, hace ahora cinco años, el entonces ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, a Gibraltar, y que lo convirtió en el mejor ministro de Asuntos Exteriores que haya tenido la roca. Una visita, recuerda Landaluce, que marcó la ruptura de la hegemonía existente hasta entonces por parte de todos los partidos que habían gobernado en España respecto a las políticas referentes a la colonia británica.  Un antes y un después gracias al gesto más torpe y perjudicial para los intereses de nuestro país llevado a cabo por la diplomacia española en la historia de las relaciones entre nuestro país y la vecina colonia. Ya existió un mal precedente, también achacable a la errática política llevada a cabo por Moratinos, con el Foro Tripartito, y los Acuerdos de Córdoba, que sólo favorecieron a Gibraltar. Baste recordar el uso conjunto del aeropuerto, que se vendió como una gran noticia y cuya repercusión para nuestro país fue, simplemente, nula. Según Landaluce, desde entonces, desde esa visita, ese trato de "igual entre iguales otorgado por Moratinos sólo sirvió, una vez más para favorecer los intereses de Gibraltar, que desde entonces dio una vuelta de tuerca en su manera de actuar hasta el punto de haber encontrado en los trabajadores de la mar, en los pescadores que históricamente han faenado en las aguas españolas que rodean el Peñón, una herramienta para pretender hacer valer su posicionamiento respecto a la jurisdicción de esas aguas y, por tanto, a su soberanía". "Probablemente, si esa visita no hubiera tenido lugar, Gibraltar no se hubiese atrevido a acosar, denunciar y tratar de detener a los pescadores españoles que faenan en los caladeros españoles que rodean Gibraltar, o a arrojar los famosos bloques de la discordia", asegura Landaluce. El Partido Popular, prosigue el diputado, desde su llegada al Gobierno, sigue tendiendo la mano a la colaboración y a la búsqueda del desarrollo conjunto de las sociedades a ambos lados de la Verja, y que sólo se ha limitado a recordar que el contencioso soberanista es un asunto que tienen que debatir los estados soberanos con intereses en el mismo, es decir, España y el Reino Unido. ¿Con la voz de Gibraltar y de la comarca que lo rodea y a la que da nombre, el Campo de Gibraltar? Por supuesto, pero, a la hora de tomar decisiones, sólo España y Reino Unido tienen esa potestad, sentenció el diputado popular. Por último, José Ignacio Landaluce insistió en que la visita de Miguel Ángel Moratinos a Gibraltar en 2009 "y esa foto sonriente junto a Peter Caruana y David Miliband son, ciertamente, un hecho histórico, un hecho histórico que nunca se tenía que haber producido".

Erik Martel en La Razón

El diario La Razon, en su edición del pasado año, publicaba un interesante artículo escrito por Erik Martel, quien fuera Delegado Especial del Ministerio de Asuntos Exteriores en el Campo de Gibraltar. El artículo, que pueden leer en el diario La Razon dice entre otras cosas, que  "Naciones Unidas ha dicho, por activa y por pasiva, que los llanitos –los británicos residentes en Gibraltar– no tienen ni voz ni voto en el tema del futuro de Gibraltar. El Reino Unido cuando le convino se los reconoció, pero no para optar por la independencia –estación término de toda colonización– sino exclusivamente para oponerse a la reintegración del territorio gibraltareño a la soberanía española a la que por historia y geografía pertenece".

Así estaban las cosas cuando un ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, decide reconocerles no sólo voz y voto sino, por si fuera poco, un derecho de veto.

Esto y no otra cosa es el significado del Comunicado Conjunto que firma en octubre de 2004 con su colega británico Jack Straw y que da origen al llamado Foro de Diálogo sobre Gibraltar. En dicho comunicado Moratinos –España– acepta que no negociará ningún tema relativo a la soberanía sobre Gibraltar sin el consentimiento de dichos llanitos.

Uno se pregunta por qué el Reino Unido aplica este criterio a Gibraltar y no lo aplicó en Hong Kong o en a Islas de Diego García. En el primero, los «hongkongers» fueron entregados, si o si, a las exigencias chinas. En el segundo, a las americanas siendo los habitantes simplemente desalojados a otros territorios.

Landaluce asegura que Moratinos fue el mejor Ministro de Exteriores de Gibraltar
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