El Vaticano
El Vaticano

SECCIÓN DE OPINIÓN EN CLAVE DE POESÍA

A los tres días

A los tres días

Francisco degustó el último mate
y alguna palabreja en italiano.
La muerte, prevenida de antemano
no quiso que acabaran en empate.

Deja abierta la puerta hacia el debate
de quién va a dirigir a los cristianos...
Pero antes de que empiece otro verano
habrá otro que se coma el chocolate.

Ya sé que yo podría ser buen Papa
y el caso es conocer en esta etapa
a base de humaredas, quién y cómo.

Preparados ya todos al convite
sólo esperan que Fran no resucite
mutado, a los tres días, en palomo.

El poeta enmascarado

A los tres días