Moeve mejora su planta de San Roque con 60 millones tras una parada de 90 días
14/08/2025 | 12:35
La planta química Puente Mayorga de Moeve, en San Roque, ha retomado su actividad esta semana y sus unidades están a pleno rendimiento después de concluir la parada general más larga de su historia, 90 días, con una inversión de 60 millones de euros para mejorar su eficiencia, explica la compañía en un comunicado.
Para Moeve (la antigua Cepsa), esta parada supone “otro paso importante en la transformación” de la planta, que aspira así a ser “la más eficiente de Europa” y a posicionar la actividad química en San Roque como “referente en materia de reducción de emisiones y apuesta por la digitalización”.
La inversión, de aproximadamente 60 millones de euros, se ha destinado principalmente a mejoras de eficiencia y reducción de emisiones de CO2, así como a dar cumplimiento de inspecciones reglamentarias y mejoras en seguridad, modificaciones entre las que la empresa destaca el cambio de tecnología en la unidad de Pacol -90 días de intervención, el periodo más largo en este proceso-, proyectos de ciberseguridad y mejora en la infraestructura eléctrica.
Hasta 37 empresas contratistas, la mayoría de la comarca gaditana del Campo de Gibraltar, han participado en estas operaciones, con la intervención diaria de más de un millar de profesionales en los días de mayor actividad.
Las mejoras realizadas pretenden reducir el global de emisiones de CO2 de la planta entre el 10-15 %, principalmente por las actuaciones realizadas en la unidad de Pacol, donde se han instalado unos nuevos equipos de intercambio de calor que “permiten un mayor aprovechamiento del calor generado en sus procesos, y en consecuencia reducir el consumo de gas natural hasta ahora necesario para su calentamiento”, según Moeve.
También se han llevado a cabo actuaciones en el marco de proyectos de ciberseguridad y otras mejoras en la instalación eléctrica, así como la inspección de equipos y tuberías para asegurar la integridad de los activos, siguiendo el cumplimiento reglamentario.
El desarrollo de cada una de las paradas programadas, según la empresa, requiere un extraordinario trabajo previo de planificación, que comienza al menos un año antes y que requiere de un gran trabajo de coordinación de todas las unidades y departamentos intervinientes.
La inversión, de aproximadamente 60 millones de euros, se ha destinado principalmente a mejoras de eficiencia y reducción de emisiones de CO2, así como a dar cumplimiento de inspecciones reglamentarias y mejoras en seguridad, modificaciones entre las que la empresa destaca el cambio de tecnología en la unidad de Pacol -90 días de intervención, el periodo más largo en este proceso-, proyectos de ciberseguridad y mejora en la infraestructura eléctrica.
Hasta 37 empresas contratistas, la mayoría de la comarca gaditana del Campo de Gibraltar, han participado en estas operaciones, con la intervención diaria de más de un millar de profesionales en los días de mayor actividad.
Las mejoras realizadas pretenden reducir el global de emisiones de CO2 de la planta entre el 10-15 %, principalmente por las actuaciones realizadas en la unidad de Pacol, donde se han instalado unos nuevos equipos de intercambio de calor que “permiten un mayor aprovechamiento del calor generado en sus procesos, y en consecuencia reducir el consumo de gas natural hasta ahora necesario para su calentamiento”, según Moeve.
También se han llevado a cabo actuaciones en el marco de proyectos de ciberseguridad y otras mejoras en la instalación eléctrica, así como la inspección de equipos y tuberías para asegurar la integridad de los activos, siguiendo el cumplimiento reglamentario.
El desarrollo de cada una de las paradas programadas, según la empresa, requiere un extraordinario trabajo previo de planificación, que comienza al menos un año antes y que requiere de un gran trabajo de coordinación de todas las unidades y departamentos intervinientes.