FERIA TAURINA 2018

Un clamoroso José Tomás y la respuesta con indulto de Perera enloquecen Algeciras

Un clamoroso José Tomás y la respuesta con indulto de Perera enloquecen Algeciras

Los diestros salen a hombros en tarde de toreo grande que quedará para siempre en el recuerdo de los aficionados

Llegó el ansiado día. El universo taurino ponía su epicentro en Algeciras. Un ambiente casi olvidado en nuestra ciudad, gentes de media España, y de medio mundo: privilegiados que pudieron vivir la vuelta tras casi dos años de José Tomás a un ruedo español. El halo de misterio que envuelve al torero generaba debates en el previo; previo en el que, por otro lado, los minutos se hacían eternos, la hora del paseíllo parecía que no iba a llegar nunca. Pero llegó. La tarde se marcó de valor y temple.

José Tomás y Miguel Ángel Perera nos dejan imágenes para el recuerdo en un día grande para la historia taurina de Algeciras (1)

Atronadora ovación nada más romper el paseíllo, que compartió con Miguel Ángel Perera; ovación de agradecimiento, de ilusión, de motivación, de entusiasmo por vivir una tarde de toros que Algeciras necesitaba y que al fin se alineaban los astros para que esto ocurriese. Lo merecíamos. Ni el viento quiso interrumpir la tarde.

Sin más preámbulos, José Tomás recetó un manojo de lances a su primer Cuvillo con el capote muy recogido, que paró relojes, cadencia y temple, rematado con una media a cámara lenta que hizo crujir la plaza. Sin inmutarse. Galleó por chicuelinas… ¡qué desmayo! ¡Que ajuste! Firmó un quite magistral. Inició con ayudados por alto la faena al noble toro, que se movió lo justo para permitir firmar varias series largas, hasta recortarle terreno y montarse encima alternando pases por delante y por la espalda que terminaron de calentar aquello. La plaza se puso en pie varias ocasiones. Unos estatuarios precedieron a una estocada trasera y caída. Aun así, paseó dos orejas y una cosa quedaba clara, José Tomás sigue siendo José Tomás.

José Tomás y Miguel Ángel Perera nos dejan imágenes para el recuerdo en un día grande para la historia taurina de Algeciras (18)

El tercero, segundo de su lote, salía suelto en los primeros compases. Recibió un puyazo trasero. Apenas pudo firmar un quite por gaoneras sin continuidad, pero inquietantes y naturales sueltos ante el ya rajado oponente. Mató de estocada trasera. Fue ovacionado.

Salió el quinto, un toro violento que derrotaba a la salida de los trastos. Empujó al caballo, pero salió suelto. De nuevo estatuarios, esta vez como arranque, cinco y un muletazo de la firma. Se arrebató el torero con la zurda, puso a hervir de nuevo los tendidos, de nuevo en pie, cerró por manoletinas de milimétrico ajuste. No acertó con la espada, perdió las orejas y dio una obligada vuelta al ruedo envuelto en gritos de ¡torero, torero!

Que nadie se equivoque, Perera venía a morder, a decir aquí estoy yo, y lo estuvo. Fresco de ideas y airoso. Mentalizado que era un día para ello. Por ceñidas chicuelinas recibió al primero de Jandilla, al que quitó por tafalleras que congelaban la sangre. Supo entenderse con el rebrincado toro, fijó una rodilla en el albero y le endosó más de media docena de pases. Toreo poderoso, de mando y de trazo largo que dibujó circulares ligados al de pecho para acabar metiéndole los mulos al toro entre los pitones. Pudo pasarse de faena y perdió un premio mayor por la espada. Cortó una oreja.

José Tomás y Miguel Ángel Perera nos dejan imágenes para el recuerdo en un día grande para la historia taurina de Algeciras (37)

El cuarto, de Jandilla, número 95, Libélula de nombre, enseñaba las puntas. Le jugó bien los brazos a la verónica Perera y posteriormente en otro espeluznante quite por chicuelinas, tafalleras y gaoneras. Cortó más de una respiración con los cambiados por las espalda, impávido. Lo hilvana a la muleta sin dejar que se la enganche bordando el toreo en redondo ante la noble embestida y buen recorrido del animal, mucho mejor por el pitón derecho. Tiró la ayuda y fue desatando la pasión del público con circulares eternos cambiando la muleta de una a otra mano. Comenzó la petición de indulto que no tardaría en crecer, y que el presiente atendió, quizá excesivo premio para el toro. Sigue la fiesta, y dos orejas y rabo simbólicos para Perera, que compartió la vuelta al ruedo con el ganadero.

Al sexto, brusco y punteando al final de la embestida,  pudo sacarle poco en claro, más que un quite capote a la espalda, saltilleras, a toro casi parado y cambiándole el viaje en corto tras cada arrancada que todavía ponía los pelos de punta. Se lo brindó a José Tomás, en un alarde de respeto y gallardía. No pudo ir más allá de un nuevo arrimón, cargado de valor sereno. Mató de pinchazo y media y fue ovacionado. Caía la noche sobre Las Palomas cuando los dos diestros se marchaban en volandas por la Puerta de la Feria bajo el clamor de los tendidos.

A la postre, una tarde deshecha en momentos de infartante torería, de rivalidad, de muñecas de seda, de temple, también marcada por un teórico pacto de no agresión dado que ninguno intervino en quites en los toros del otro, pero sobretodo, con un claro triunfador, la Fiesta. Vistos los resultados… veremos a ver si no va a ser mejor que cada uno traiga sus toros bajo el brazo… la de Zalduendo ayer, chica y mala, hoy bien presentada y dando juego,… así están las cosas.

Ficha del Festejo

Viernes 29 de junio de 2018. Plaza de toros Las Palomas, Algeciras. Lleno.

Se lidian toros de Núñez del Cuvillo (1º, 3º y 5º) y de Jandilla (2º, 4º y 6º), de correcta presentación. Indultado el 4º, Libélula, nº 95, de 493kg. El tercio de varas fue un trámite más.

José Tomás (Verde botella y oro), Dos orejas, ovación y vuelta.

Miguel Ángel Perera (teja y oro), oreja, dos orejas y rabo simbólicos y palmas.

Saludaron en banderillas Javier Ambel, Juan Sierra, Guillermo Barbero y Curro Javier.

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