Esto no puede ser

Esto no puede ser
La Audiencia de Madrid ha avalado el acoso a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, con el lamentable pretexto de la libertad de expresión y la participación democrática. Está  resultando demencial que un sistema judicial ideologizado fomente la barbarie de agitadores y vándalos. Ir a buscar a las personas a sus casas es propio de regímenes totalitarios. La participación democrática nunca será que una banda de descontrolados intente amedrentar a un cargo electo, ni a nadie. Y digo bien, ni a nadie. Lo que  debe garantizar la libertad es el orden y el respeto a los demás. Lo otro es el caos y cualquier tiranía empieza sembrando el caos para justificar su golpe. Acosar a los políticos en sus casas está fuera de lugar. La policía tendría que actuar con dureza y las penas tendrían que ser severas. España está a  punto de un estallido social y este tipo de actuaciones es muy fácil que acaben mal. Resulta curioso que siendo precisamente la izquierda quien más presume de ser antifranquista copie los métodos de represión de la dictadura. Cada acoso es un chantaje y los políticos nos representan a todos. Soraya  Saenz de Santa María es también mi vicepresidenta aunque yo nunca la haya votado, y todo demócrata tendría que sentirse acosado si ella es acosada. Si no es así, mal vamos. Nosotros la facultamos para tomar las decisiones que creyera oportunas y los que con un  acoso a la puerta de su casa(me niego a utilizar el latiguillo “escrache”) pretenden presionarla, están atentando de un modo intolerable contra nuestro principio de soberanía. Es populismo barato llamarle libertad de expresión a un acoso domiciliario. Un sistema judicial que patrocina el vandalismo necesita ser profundamente reformado y la Justicia española es una permanente invitación a cogerte la baja por cualquier chorrada, a ponerte el pasamontañas e ir a intimidar a los que no piensan como tú, sobre todo si son del Partido Popular. Y de fondo, pagándolo todo, el pequeño empresario emprendedor, cautivo, saqueado y sentenciado.

Esto no puede ser